Escuchando a Mozart, nos volveremos Einstein.
Estando embarazadísima de mi primera hija, asustada ante lo que se me venía encima, eché mano de toda la literatura disponible para aprender a ser la madre perfecta. Me empapaba de revistas como Ser Padres, Mi bebé y yo, Mama & Bebé... con el afán de no dejarme nada, de saberlo todo. En un momento determinado, oí hablar del "Efecto Mozart" y claro, allí que me fui. -Necesito unos auriculares para mi barriga, - le dije una mañana a mi marido. Éste me miró frunciendo el cejo, luego miró mi más que prominente barriga y suspiró. - Tendremos que ir al zoológico, a ver si le sobran alguno de los que les ponen a los elefantes- respondió lacónicamente. Que Mozart fue un genio, no lo duda nadie. Ahora bien, que esa genialidad se transmita a través de los acordes de forma que, al oír su música, la plasticidad de nuestro cerebro permita que donde no había materia gris germine la sabiduría es ¿CIENCIA O CREENCIA? Joannes Chrysosto...