Sobre mí
Soy mujer y madre.
He estudiado Ingeniería Industrial con la especialidad de químicas y Ciencias Ambientales.
Profesionalmente, me dedico a la investigación en el área de los polímeros termoplásticos, especialmente para aplicaciones de adhesivos y recubrimientos.
Me interesa mucho la historia, la literatura y la ciencia. Un buen día comprendí que la divulgación científica es una disciplina que abarca las tres materias y que podía disfrutar mucho escribiendo sobre cosas que han pasado en el mundo de la ciencia y sobre teorías o descubrimientos interesantes. Asimismo, pensé que, tal vez, poniéndole un poco de humor resultaría más ameno. Con esa idea nació este blog.
A menudo usamos expresiones o mantenemos pensamientos que son heredados de padres a hijos. La mayoría se dan por buenos por el simple hecho de ser añejos y considerando el saber popular como el más intocable de los saberes. Pero, ¿son ciertos?
La certeza es un concepto temporal. Lo que es cierto desde hace años, puede dejar de serlo en un momento.. ¿Significa que fue siempre una mentira? No, tal vez solo era verdad en un escenario y no en otro. O tal solo fue cierto mientras no tuvimos la capacidad de descubrir que no lo era.
Un ejemplo: hasta hace bien poco a la chica del retrato - ¿has pensado que soy yo?- se la consideraba un chico. Se le conocía por "El chico de la gran Dolina". Hoy la ciencia ha podido demostrar que no, que no era chico sino chica. Tenía 10 años cuando murió, hace aproximadamente 800.000 años, en Burgos. Qué maravilloso es que podamos saber que algún día esa niña existió.
La ciencia es una herramienta que busca afianzar los conocimientos. Es un ente que lucha consigo mismo para aprender y avanzar en el saber. Desmentir no es malo, es aprendizaje. Confirmar es afirmar el suelo en el que pisamos.
El conocimiento en manos de científicos es como el agua de un río con muchos meandros: gira y se retuerce, va y viene, pero siempre avanza hacia su desembocadura.

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